jueves, 16 de agosto de 2012

Perfecta extraña

Caminabas lentamente sobre las hojas muertas del otoño,
las hacías crujir porque te encanta el sonido que producen
y te imaginas que son cáscaras de cosas que solían vivir.

No sabías bien a donde ibas, realmente sólo necesitabas despejar tu mente,
alejarte de las cosas que te turbaban, porque no podías huir despavorida.
La gente te asusta, porque no entiendes sus costumbres.

Mentir con sonrisas cuando todo es incómodo,
reír de chistes que no te hacen gracia,
y tocar los brazos de los demás...
Las personas son muy extrañas.

Tienes un severo "desorden" que hace que seas hiper lógica,
las cosas deben tener un orden específico para que las entiendas,
y si las cosas son en blanco y negro, puedes entender. 

Sabes lo que es la felicidad, la tristeza, y todo lo demás,
pero no sabes expresarlo como los demás y ellos no entienden
que porque tu rostro no lo refleje, no significa que no lo sientas dentro.

Pero no entiendes la mentira, y no eres capaz de comprender
las relaciones de las demás chicas en ese cuarto.
Aprendiste a distanciarte caminando, 
porque puedes caminar a donde quieras, y tanto como quieras,
pero siempre en tus propios patrones,
y siempre llegas a un sitio determinado.

Sólo que hoy es distinto,
porque te retaron y no sabías bien qué hacer. 
Te retaron a romper tu rutina de alguna forma,
así que sólo caminas despacio por un camino desconocido.

No sabes hacia donde vas, pero sabes cómo volver
eso es lo que te mantiene tranquila.

Tienes que probarte a ti misma que puedes ser independiente,
y que no necesitas mantenerte en pequeñas cuadrículas.
Necesitas probarte que puedes caminar sobre hojas muertas
en un camino desconocido,
porque eres capaz de saber a donde lleva, por la luz y las estrellas.

Mientras que en ese cuarto, ninguna de ellas
jamás caminará oyendo el crujir particular de cada hoja,
mientras camina por la calle desierta,
sin un rumbo o sin algún chico al final del camino.


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